El VII Evento AEFY, celebrado junto a la Agencia EFE con motivo del Día Mundial del Yogur, ha reunido a representantes de salud pública, nutrición y educación para analizar el papel del entorno escolar en la construcción de hábitos alimentarios saludables.
Los expertos han coincidido en la necesidad de reforzar los entornos educativos como espacios capaces de generar rutinas alimentarias de calidad, sostenibles y accesibles para toda la infancia.
La Asociación Española de Fabricantes de Yogur y Postres Lácteos Frescos (AEFY) ha celebrado este miércoles, Día Mundial del Yogur, la séptima edición de su encuentro anual, centrado en el papel del entorno escolar como motor de salud pública y espacio clave para la construcción de hábitos alimentarios saludables desde la infancia. Una cuestión que también preocupa a la administración, tal y como ha trasladado la directora general de Salud Pública de Madrid, Elena Andradas: «Trabajamos para que un estilo de vida saludable empiece desde las primeras etapas de la vida y, además, se desarrolle en aquellos entornos donde las personas, no sólo los niños, crecen y donde se desarrollan«.
Un objetivo que comparte con el presidente de AEFY, Jorge Eugui, quien ha añadido que «el entorno escolar resulta clave para estimular patrones alimentarios saludables en todas las clases sociales y promover comportamientos que luego pueden mantenerse en la edad adulta» durante su discurso de apertura en el evento, celebrado en la sede de la Agencia EFE en Madrid y llamado «Hacia un nuevo modelo de hábitos alimentarios en la infancia: el entorno escolar».
El comedor del colegio, una herramienta de salud pública
El evento ha contado con una mesa redonda, moderada por la redactora jefa de EFE Salud Ana Soteras, en la que han participado la coordinadora científica de la Fundación Dieta Mediterránea, la Doctora Rosa Casas; el secretario de la Plataforma One Health, el Doctor Hermann Schwarz; y la psicóloga y directora general de Kitchen Academy, Rosa Mª Nieves Cuesta.
La conversación ha abordado la situación actual de la alimentación infantil en España y el papel que desempeñan los entornos cotidianos en la adquisición de hábitos de alimentación saludable. Entre las cuestiones analizadas han destacado la calidad nutricional de desayunos y meriendas, la influencia del entorno educativo en las elecciones alimentarias y la necesidad de reducir las desigualdades en salud desde edades tempranas.
En este contexto, la Doctora Rosa Casas ha analizado el papel de los patrones dietéticos y los nuevos marcos de referencia nutricionales en la alimentación infantil, concretamente desde la óptica de un patrón cercano y de fácil adhesión como la dieta mediterránea: «Los lácteos, en particular el yogur natural o sin azúcares añadidos, encajan en rutinas alimentarias equilibradas y repetibles en el desayuno y la merienda». Además, ha subrayado que «la escuela, la familia, las administraciones y el sector alimentario comparten la responsabilidad de que todos los niños tengan acceso a una alimentación saludable».
Por su parte, el secretario de la Plataforma One Health ha reflexionado sobre la necesidad de impulsar abordajes integrales de salud que tengan en cuenta la influencia del entorno en la configuración de hábitos saludables. «El comedor escolar es el lugar que permite incorporar una nutrición adecuada sin distinciones sociales o económicas y el aprendizaje de hábitos de estilo de vida saludable que sirvan de prevención de enfermedades de la edad adulta. Y va más allá del colegio, permitiendo incorporar conceptos de sostenibilidad medioambiental, seguridad alimentaria, prevención en salud, y convertirse en una herramienta de salud pública mediante interrelaciones de distintos ámbitos sociales, profesionales y políticos para mejorar la salud global de la población y del medioambiente que nos rodea», ha destacado.
Asimismo, Rosa Mª Nieves Cuesta ha compartido su experiencia sobre el papel de la comunidad educativa y las iniciativas prácticas orientadas a fomentar una relación saludable con la alimentación desde las primeras etapas de la vida. Según ha explicado, «no basta con explicar en la pizarra qué es saludable», dado que «el entorno escolar debe dotar a la infancia de competencias culinarias reales para la vida. Un niño que pasa de ser un sujeto pasivo a un agente activo en la preparación de sus alimentos pierde el miedo a probar. Enseñarles el valor de lo simple, jugando a personalizar de forma creativa algo tan básico como un yogur fresco o una fruta, es el mejor escudo para su salud«.
Hacia un nuevo modelo de hábitos saludables
A lo largo del diálogo, los expertos han puesto de relieve la importancia de avanzar hacia modelos alimentarios que combinen evidencia científica, accesibilidad y sostenibilidad, así como la necesidad de reforzar aquellos espacios donde niños y niñas construyen gran parte de sus hábitos cotidianos.
Los participantes también han abordado la relevancia de recuperar momentos clave como el desayuno y la merienda como oportunidades para incorporar alimentos de alta densidad nutricional dentro de rutinas saludables y fácilmente sostenibles en el tiempo. Entre ellos, se ha señalado el papel de alimentos tradicionalmente vinculados a la dieta mediterránea y presentes en la alimentación diaria de muchas familias españolas.
El encuentro se enmarca en la línea de trabajo que AEFY viene desarrollando para contribuir al debate público sobre alimentación saludable y promover iniciativas basadas en la evidencia científica, con especial atención a la infancia y a la creación de entornos que faciliten elecciones nutricionales de calidad.
AEFY y su contribución a la alimentación infantil
La Asociación Española de Fabricantes de Yogur y Postres Lácteos Frescos (AEFY) trabaja para promover una alimentación equilibrada y nutricionalmente adecuada en todas las etapas de la vida. A través de la colaboración con expertos, instituciones y sociedad civil, la Asociación impulsa iniciativas orientadas a la divulgación científica y al fomento de hábitos saludables, especialmente entre la población infantil.

