Alarmante decadencia de Lloret de Mar

La transformación de Lloret de Mar de un icono turístico a una ciudad marcada por la inseguridad y el incivismo exige una acción urgente y decidida por parte de las autoridades locales

Lloret de Mar proyecta dos imágenes diametralmente opuestas. Por un lado, la irreal que algunos intentan vender: “Aquí no pasa nada y todo va fenomenal”. Por otro lado, la realidad palpable: una alarmante decadencia que afecta a todos los aspectos de la vida en el municipio y que los residentes sufren a diario.

Actualmente, Lloret se ha convertido en sinónimo de inseguridad ciudadana. La plantilla de la Policía Local es insuficiente, lo que ha llevado a una vigilancia mínima que no logra proporcionar la paz, tranquilidad y bienestar que los vecinos necesitan. Las calles están sucias, descuidadas, inseguras y ruidosas. La venta de drogas se ha extendido a varias zonas, el incivismo juvenil y el turismo de borrachera han sustituido al turismo familiar y de calidad, y la prostitución y el ocio nocturno descontrolado son problemas que se agravan día a día.

Lloret de Mar, que antaño fue el icono turístico internacional de la Costa Brava, ya no es la ciudad mágica que cautivaba a los turistas y lograba fidelizarlos. Hoy, el turismo familiar y con economía saneada ha sido sustituido por un turismo descontrolado y de borrachera que afecta gravemente la armonía y el descanso vecinal. Este tipo de turismo, con recursos económicos limitados, es ruidoso y genera una sensación de inseguridad que cada vez más residentes perciben.

El incivismo se ha apoderado de las calles y la sensación generalizada es que quienes deberían corregir esta situación parecen vivir en otra dimensión, permaneciendo impasibles ante una inacción que resulta incomprensible. Es desalentador que la mayoría de los residentes definan Lloret de Mar como una ciudad sucia, insegura y violenta. La prostitución, la droga y la delincuencia campan a sus anchas, y la falta de recursos policiales impide que el orden prevalezca, haciendo que las ordenanzas sean poco más que papel mojado.

Ante esta situación, las vecinas y vecinos de Lloret exigen:

  • Seguridad ciudadana: un aumento de policías locales, complementado con efectivos de la Policía Nacional, Mossos d’Esquadra y Guardia Civil.
  • Paz y tranquilidad: garantizar el bienestar y la libertad que necesitan los residentes.
  • Calles limpias y seguras: libres de ruidos y comportamientos incívicos.
  • No a la venta de drogas: actuar contra la distribución de estupefacientes que afecta a varias zonas del municipio.
  • Actuar contra el incivismo juvenil: frenar el comportamiento descontrolado y alcoholizado de algunos jóvenes.
  • Rechazo al turismo de borrachera: sustituirlo por un turismo familiar y de mayor poder adquisitivo.
  • Erradicación de la prostitución: que está muy extendida en la ciudad.
  • Control del ocio nocturno: implementar formatos y horarios que eliminen el incivismo y aseguren la tranquilidad de los vecinos.
  • Vigilancia del cumplimiento de las ordenanzas: actuar contra quienes las incumplen.
  • Diversificación de la oferta turística: para recibir turistas durante todo el año, no solo en verano.
  • Fomento de nuevos modelos empresariales: atraer inversión nacional y extranjera que garantice el uso del suelo industrial.

La inseguridad que asola Lloret es un problema que requiere una solución urgente y decidida. Es crucial que las autoridades locales tomen conciencia de la gravedad de la situación y actúen de manera efectiva para restaurar la confianza de los vecinos en el bienestar y el futuro de la ciudad. Es necesario diseñar e implementar una hoja de ruta que permita erradicar la delincuencia y devolver a Lloret la tranquilidad y seguridad que tanto necesita.

 

Autor: Miguel Moreno (Presidente asociación Lerbycop)