Lloret de Mar, delincuencia en auge, vecinos alarmados: el fracaso de la gestión local

Los datos de criminalidad del segundo trimestre publicados por el Ministerio del Interior son un auténtico mazazo para la seguridad ciudadana de Lloret de Mar. Reflejan una realidad que ya no puede maquillarse ni minimizarse: la delincuencia avanza sin freno y el gobierno municipal permanece desbordado e incapaz de dar una respuesta eficaz.

Una justificación insultante

Resulta inaceptable que desde el equipo de gobierno se pretenda justificar este aumento de la criminalidad afirmando en algunos medios que “los cuerpos de seguridad trabajan más y, por lo tanto, se denuncian más delitos, lo cual no significa que haya más inseguridad en el municipio”.

Una declaración de este calibre demuestra un desconocimiento alarmante de la realidad, además de una falta de respeto hacia la inteligencia de los vecinos. Con semejante argumento, se podría llegar a la conclusión absurda de que, si la policía no existiera o estuviera de vacaciones, no habría delincuencia porque no se presentarían denuncias. ¡Por favor! Lloret no necesita excusas, necesita soluciones.

 

Cualquier ciudadano que ha sufrido un robo, una agresión o un delito de violencia sexual ha acudido a denunciar, y lo seguirá haciendo, independientemente de si hay más o menos agentes en la calle. Los delitos ocurren porque la delincuencia existe, no porque los cuerpos policiales registren más o menos casos.

 

La fotografía del fracaso: comparativa 2T25 vs. 1T25

Hasta ahora era habitual comparar la criminalidad de un año respecto al anterior. En esta ocasión he considerado más revelador analizar la evolución dentro del propio año, comparando el segundo trimestre de 2025 con el primero. El resultado es tan demoledor como preocupante:

  • 357 infracciones penales más, lo que supone un +83,4%. En el segundo trimestre se han cometido 8,6 delitos diarios, frente a los 4,8 del primero.
  • Agresiones sexuales con penetración: 4 casos, igual que en el primer trimestre.
  • Delitos contra la libertad sexual: suben un +28,6%.
  • Robos con violencia e intimidación: crecen un +266,7% (22 frente a 6).
  • Robos con fuerza en domicilios: han descendido un –35,3% (11 frente a 17).
  • Hurtos: se disparan un +192,3%, alcanzando 304 casos en el 2T25 (casi tres y medio diarios).
  • Tráfico de drogas: aumenta un +127,3%.
  • Resto de criminalidad convencional: crece un +78,6%.

Estos datos ofrecen una fotografía clara: Lloret de Mar es hoy un municipio donde la criminalidad campa a sus anchas y la sensación de inseguridad entre los vecinos es más que justificada.

Revelador

La criminalidad del segundo trimestre 2024 con respecto a la del primer trimestre 2024 se incrementó con un +60,2%

La de 2025 se ha incrementado con el +83,4%. Un +23,2% en 2025, lo que significa que Lloret de Mar va de mal en peor en esa materia.

Conviene destacar que el número de turistas que llegaron a Lloret fue similar en cada uno de los dos trimestres comparados: 2025 vs 2024, por lo que sería inaudito atribuir al turismo un incremento de criminalidad tan acusado.

Una responsabilidad política ineludible

El gobierno municipal, lejos de asumir la gravedad de la situación, opta por la negación y el maquillaje. Pero los lloretenses saben lo que ocurre en sus calles, lo que padecen en sus comercios y lo que sufren en su día a día. No se puede tapar lo evidente.

La primera obligación de cualquier administración local es proteger a sus ciudadanos, garantizar la convivencia y hacer de la seguridad un pilar básico de bienestar. Negar el problema o relativizarlo no lo resuelve, al contrario, lo agrava. Una exigencia ciudadana: ¡seguridad ya!

 

 

La inseguridad no es casualidad. No es un destino inevitable. Es el resultado directo de la falta de estrategia, de liderazgo y de acción.

Y ya basta. Basta de excusas. Basta de discursos vacíos. Basta de esconder la realidad bajo alfombras institucionales.

Mientras la delincuencia se multiplica y la criminalidad galopa sin control, el gobierno municipal permanece inmóvil, mirando al tendido, viendo pasar el tren de la responsabilidad.

En febrero se anunció el plan “Lloret Actúa”.

Mucho ruido. Pocas nueces. Un catálogo de buenas intenciones: civismo, limpieza, pacificación, convivencia. Palabras bonitas. Pero la realidad es otra: las cifras del Ministerio del Interior hablan de una criminalidad creciente en Lloret. Los datos no se maquillan. Los datos no se esconden. Los datos denuncian.

Lloret no necesita titulares. Lloret no necesita anuncios con fanfarria. Lloret necesita acción. Un plan serio, integral, contundente. No uno más para la galería.

Ese plan pasa, sin rodeos, por medidas claras:

  • Más policías en la calle. Presencia real, no simbólica.
  • Cámaras de videovigilancia inteligentes en los puntos calientes del municipio.
  • Mano firme contra el narcotráfico y las mafias que corroen la vida social y económica.
  • Prevención desde la raíz: en las escuelas, en los comercios, en las asociaciones vecinales.
  • Coordinación real y constante con Mossos y cuerpos de seguridad.

No fotos. No titulares. Resultados. Los lloretenses no piden milagros. Piden seguridad. Piden tranquilidad. Piden poder vivir sin miedo, sin sobresaltos, sin la sensación de abandono.

La seguridad no es un lujo. No es un capricho. Es un derecho básico. Y un derecho no se discute: se garantiza. Lloret de Mar no puede esperar más. Y mucho menos soportar otro catálogo de excusas.

 

 

Es hora de que el gobierno municipal actúe con seriedad, valentía y responsabilidad. Lloret de Mar no puede resignarse a vivir bajo la sombra de la delincuencia. No se trata de estadísticas frías, se trata de personas, de familias que exigen poder pasear tranquilamente, regresar a casa sin miedo y disfrutar de su ciudad con la confianza de sentirse protegidas.

 

¡Basta ya de excusas y frivolidades! Lloret merece recuperar la tranquilidad, la confianza y la dignidad que otorga vivir en un entorno seguro.

 

Autor: Miguel Moreno, presidente del PP Lloret de Mar