Tener una oferta de trabajo no es la única posibilidad para residir legalmente en España. Los vínculos familiares, los estudios, la trayectoria profesional o el tiempo de permanencia en el país pueden abrir diferentes vías.
Desde la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Extranjería en mayo de 2025, existen distintas alternativas que deben analizarse según las circunstancias de cada persona.
Para Jorge Graupera, director jurídico de Legalcity y abogado especializado en Derecho de Extranjería con más de 20 años de experiencia, uno de los errores más frecuentes es empezar preguntando qué trámite presentar sin analizar primero la situación completa.
“Dos personas que llevan el mismo tiempo en España pueden tener opciones completamente diferentes. Primero hay que estudiar el caso y después determinar la estrategia jurídica adecuada”, explica.
Arraigo: diferentes situaciones, diferentes opciones
El arraigo continúa siendo una de las principales vías de regularización para extranjeros que ya se encuentran en España.
La normativa contempla modalidades como el arraigo social, sociolaboral, socioformativo, familiar y de segunda oportunidad. En varias de ellas, el nuevo Reglamento redujo a dos años el periodo de permanencia exigido.
Pero cumplir ese tiempo no significa obtener automáticamente una residencia.
El arraigo sociolaboral requiere cumplir determinadas condiciones relacionadas con la actividad laboral; el socioformativo está vinculado a determinados procesos de formación; y el de segunda oportunidad puede ofrecer una alternativa a algunas personas que tuvieron anteriormente una autorización de residencia.
La clave está en determinar qué modalidad encaja realmente con cada situación.
Familiares de españoles y ciudadanos europeos
Los vínculos familiares constituyen otra importante vía de acceso a la residencia.
Los familiares extranjeros de ciudadanos españoles cuentan actualmente con un régimen específico que contempla distintos supuestos según el parentesco y las circunstancias familiares.
También existe un régimen para familiares de ciudadanos de otros Estados de la Unión Europea y, por otra parte, la reagrupación familiar permite a determinados extranjeros residentes en España solicitar la incorporación de ciertos familiares.
Aunque todas estas vías parten de relaciones familiares, sus requisitos y procedimientos son diferentes.
Estudios, trabajo y nómadas digitales
Quienes quieren estudiar en España pueden acceder a autorizaciones específicas y, en determinados supuestos, compatibilizar su formación con una actividad laboral.
También existen autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta ajena o propia, sujetas a requisitos que dependen de la situación del extranjero y de la actividad profesional.
Para determinados perfiles internacionales existe además la autorización para teletrabajadores de carácter internacional, conocida habitualmente como residencia para nómadas digitales. Está dirigida principalmente a profesionales que trabajan a distancia para empresas situadas fuera de España y exige acreditar determinados requisitos profesionales y económicos.
No existe una residencia adecuada para todo el mundo
La existencia de diferentes alternativas hace que uno de los principales errores sea elegir un procedimiento simplemente porque funcionó para otra persona.
El tiempo en España, la situación laboral, los vínculos familiares, los estudios o los antecedentes migratorios pueden cambiar completamente la estrategia.
“Muchas personas llegan convencidas de que necesitan solicitar un permiso determinado y, después de estudiar su situación, descubrimos que existe otra alternativa más adecuada”, señala Graupera.
Desde Legalcity Abogados, despacho con más de 20 años de experiencia y clientes de más de 100 nacionalidades, defienden precisamente este enfoque: primero estudiar la situación y después elegir el procedimiento.
Porque en Derecho de Extranjería no existe una solución universal. Cada caso necesita una estrategia adaptada a su realidad personal, familiar y profesional.

